La gran mentira de la motivación en la vida

El otro día, mientras terminaba de leer el libro The subtle art of not giving a fuck  me paré de golpe cuando vi esto:

motivación para la vida

«La acción no solo es el efecto de la motivación; también es la causa».

Me explico mejor…

La mayoría de personas piensan que necesitan un mínimo de motivación para realizar una acción (empezar a crear un proyecto propio, escribir un artículo, salir a correr, etc…).

Sin embargo, Mark Manson afirma que menos mal que se ha dado cuenta de que no es así.

La motivación no debe ser nunca la causa de una acción, sino la consecuencia de ella.

Tras conocer esto, la semana pasada envié un email a mi lista de suscriptores para conocer sus opiniones.

Recapitulando todos los puntos de vista y junto a mi propia reflexión, he llegado a la siguiente conclusión.

¿La motivación llega antes o después de realizar una acción?

Pongámonos en la situación de que la motivación tiene que venir antes de realizar una acción siguiendo el siguiente esquema:

Inspiración emocional -> Motivación -> Acción deseada

Lo primero que llegaría sería una inspiración emocional, ya sea en forma de:

  • Ideas para realizar un proyecto
  • Imaginarte delgado y en buena forma si quieres perder peso
  • Verte disfrutando de un partido de fútbol con tus amigos

Esta inspiración emocional hace que entres en estado de motivación, y que de repente, tengas muchas ganas de hacer cosas:

  • Analizar las ideas y ver cuál sería la mejor opción
  • Apuntarte a un gimnasio y empezar a ver diferentes tablas de ejercicio
  • Empezar a bombardear grupos de Whatsapp para intentar conseguir amigos y organizar un partido de fútbol

¿Qué es lo que ocurre?

Que la fórmula, no se quedaría ahí, ya que tus acciones acarrearán futuras reacciones y motivaciones que acabarán en forma de acción, por lo que el bucle que se repite:

Inspiración -> Motivación -> Acción -> Inspiración -> Motivación -> Acción

Siguiendo con el ejemplo de cada caso:

  • Has visto una idea bastante interesante y quieres empezar a formarte sobre el tema para intentar sacar adelante
  • Has contactado con un amigo que estaba en la misma situación que tú, y tras ir un día al gimnasio te sientes genial y quieres repetir
  • Terminas el partido con un Hat Trick, y ya estás pensando en organizar otro partido o en apuntarte a un equipito durante el año

Entiendes el proceso, ¿no?

Ahora bien, analizando este punto de vista he encontrado dos puntos débiles claros:

  • El primero es que si realmente quieres conseguir algo en la vida estás muy jodido. No te levantarás del sofá hasta que algún día tengas esa inspiración emocional que te haga tener la motivación suficiente para hacerlo.
  • El segundo es que aún llegando esa motivación y empezando el bucle, es muy fácil salirse de él, ya que no siempre la inspiración emocional va a ser suficiente. Imagina que vas al gimnasio dos días, luego tienes una semana atareada y no puedes ir. A la tercera semana, volverás a estar en el punto número uno donde necesites esa inspiración emocional para volver a ir, si no, acabarás pagando sin ir. Este es el peor porque te autoconvences de que tus excusas son verdades (a mí me ha pasado).

Habiendo entendido el primer punto de vista, podríamos darle la vuelta a la tortilla y pensar de la siguiente forma:

Acción -> Inspiración -> Motivación

Si no tienes la motivación necesaria para hacer algo en tu vida que crees que es importante para ti, ¡haz algo!

Esto creará una reacción en cadena en la que empieces a sentirte motivado personalmente.

Además, si eres capaz de actuar y de empezar el bucle, serás el propio dueño de tu motivación personal y el que tiene el poder de decidir en cada momento.

Y si es así… ¿Cómo estar motivado para empezar a hacer algo?

La pregunta del millón y la respuesta más tonta que podrías esperar.

No tienes que estar motivado para empezar a hacer algo.

Cuando he aplicado el principio “Do something” de Mark Manson en mi vida, me ha ido bastante mejor.

Cuando a principios de este año me levantaba a las 7, me iba a trabajar 9 horas y llegaba a mi casa alrededor de las 6 de la tarde, me tenía que poner a grabar alguna lección del curso The Niche Formula hasta las 9 de la noche.

¿Crees que era lo que más me apetecía?

Me apetecía despejarme en la calle con una cerveza o simplemente echarme en el sofá a perder el tiempo, pero sabía que era lo que tenía que hacer.

Al principio me costaba un montón ponerme, pero en cuanto empezaba a preparar las diapositivas, ver cómo lo podía grabar y tal, a la media hora ya estaba completamente concentrado y se me pasaba volando.

Te das cuenta de que lo que antes de empezar te parecía un mundo, al final no era para tanto.

Y gracias a estas acciones, la satisfacción llega, y es increíble ver el grupo bueno que hemos creado y el feedback de los alumnos, lo que me inspira y me motiva a lanzarlo de nuevo y actualizar todo el contenido para mejorarlo aun más.

Por lo tanto, debemos aprender dos cosas:

  • Hay que aprender a hacer cosas sin estar motivados, o lo que es lo mismo, tener disciplina si realmente queremos hacer algo. Hay que intentar evitar la típica vocecita que nos llega al principio y nos dice que no lo hagamos.
  • Cambiar el paradigma: ver la motivación como una recompensa y no como un requisito.

El potencial de los valores

Otro de los temas que quería tocar en el artículo es el de los valores.

El punto débil de esta nueva mentalidad es cuando te diriges hacia un sitio totalmente distinto al que se dirigen tus valores.

Te lo explico: Imagina que tu valor principal es la familia (tu marido/mujer y tu hijo).

En ese caso, tomar una acción que te lleve a estar lejos de ella (coger un trabajo durante 4 años fuera de tu ciudad) seguirá aumentando la distancia entre ambas líneas.

superacion personal y motivacion

Cuanta más distancia haya entre ellas, mayor será tu insatisfacción personal.

Habrás creado una vida que no concuerda con lo que eres.

Esto me ocurrió a mí hace dos años, cuando entré en el Máster de Ingeniería Industrial, que aún sabiendo que no era lo que quería, lo hice porque «era lo que había que hacer justo al terminar el grado».

A los 6 meses, explotó todo.

Por lo tanto, siempre debemos tener en cuenta nuestros valores a la hora de tomar decisiones.

Durante los últimos años me he dado cuenta de que mi valor principal o mi palanca de valores es la libertad, ya que sería el que me permitiría disfrutar de los demás valores, como la familia o el aprendizaje.

Por eso he creado varios proyectos o voy en busca de trabajos que me permitan esa libertad, porque sé que un empleo estándar no está hecho para mí.

Sé que en algunos momentos acabaré trabajando más horas, pero solo el hecho de decidir cuándo y dónde hacerlo o tener la posibilidad de irte de viaje entre semana si te apetece está por encima de todo lo demás.

Y aunque después no lo hagas, el simple hecho de tener las opciones disponibles me hace feliz.

Al final, siempre deberemos intentar que nuestra gráfica de valores y decisiones quede así:

como tener motivacion

Ser honestos con nosotros mismos y nos irá bien.

Si te basas en tus valores, aunque el resultado no sea bueno, te sentirás bien porque tu objetivo era la acción (no el resultado).

En cambio, si no lo haces, la vida te lo acabará pagando de alguna forma tarde o temprano:

  • Una crisis personal.
  • Darte cuenta de que todo tu alrededor no concuerda contigo, ya que has creado una vida que no es la tuya.
  • Etc, etc…

Aunque ojo, otro error típico que he visto es establecer una meta como un valor: “Encontrar un gran trabajo en una multinacional” o “tener un máster”.

Esto parece coherente al principio, ya que todas tus decisiones van encaminadas hacia ese valor.

Estás feliz y sabes qué debes hacer en cada momento de tu vida.

Sin embargo, hay dos puntos débiles muy grandes:

  • Mientras no consigas «esos valores», no podrás ser tan feliz. Crees que la felicidad llegará una vez tengas el máster o encuentres un gran trabajo.
  • Una vez lo consigues, te das cuenta de que tus valores se cimentaban en una gran mentira que acabas de destruir. El típico… Ya lo he conseguido… ¿Y ahora qué?

Sin duda, esta es una de las razones por las que se producen grandes crisis personales a los 30,40 y 50 años.

Aunque parezca que no tiene nada que ver con la motivación, tenía que mencionarlo.

Y como siempre, por supuesto que no tienes que tener la misma opinión que yo.

Además, cambiar la mentalidad en este tipo de situaciones no es fácil, pero a mí, me ha dado grandes resultados.

Cada vez que he actuado concorde a mis valores, el universo me lo ha recompensado y cada vez que lo he ignorado, he acabado pagando por ello.

Para terminar, después de leer toda esta reflexión… ¿En qué lado estás?

  • ¿Crees que la motivación debe llegar antes o después de realizar una acción?
  • ¿Conoces realmente cuáles son tus valores? ¿Has actuado en la misma dirección que ellos?

Te espero en los comentarios para iniciar un buen debate 🙂

##La foto es de hace una semana. De noche con las vistas desde el Bund, en Shanghai 

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5 comentarios en “La gran mentira de la motivación en la vida”

  1. De acuerdo contigo, Jesús. Los esquemas que has expuesto sobre las decisiones – valores ilustran muy bien la pauta a seguir, para mí en especial el segundo. Son tan explícitos en su simplicidad que es imposible no quedarme pensando si la «coherencia» que aplico a mi propia vida es eso, coherencia. Y por supuesto que ello tiene que ver con la motivación y con la acción que la precede, y éstas a su vez, tienen que ver con las crisis personales que pueden llegar cuando decides mirar atrás, ¡ya lo creo! tengas la edad que tengas, y observas estupefacta que lo que lo que deseabas en realidad sigues sin tenerlo.

    Coherencia – Disciplina – Acción – Motivación = 0 crisis personales = Llegar a los 125 años satisfecha con lo que he hecho !! Je, je… y morirme igual de bien.

    Gracias por el artículo.

    Un afectuoso saludo.

    Responder
  2. Hola Jesús,

    La parte sobre la motivación me ha hecho pensar ya que, como tú, tomé el año pasado una decisión que ahora veo no estaba alineada con mis valores. Y por supuesto, ha pasado factura y estoy pasando por una crisis.

    Me gustaría seguir pensando sobre este tema de las decisiones y los valores. ¿Tienes más artículos sobre ello o me recomiendas algún libro?

    Gracias amigo

    Responder
    • No te preocupes por que es muy normal, a todos nos pasa y lo peor es que nadie nos ha enseñado a salir de ahí.

      Dentro de poco quiero escribir un artículo sobre toma de decisiones, pero aún no está publicado.

      En cuanto a libros, te recomendaría:
      Antifrágil: Medio libro te parecerá aburrido o denso, pero el otro medio cambia tu forma de pensar y en la que tomas tus decisiones. Yo le daría una oportunidad.
      Thinking fast and slow: Habla un poco sobre cómo funciona nuestro pensamiento y cómo debemos tomar las decisiones.
      Drive: Sobre la motivación, toma de decisiones y valores. Creo que te va a gustar.

      De momento, no recuerdo alguno más que me haya leído, si ves alguno muy bueno envíame un email porque me interesa también 🙂

      Responder
  3. Hola Jesús.
    Gran artículo.
    Me quedo con:
    Tener disciplina si realmente queremos hacer algo.
    Ser honestos con nosotros mismos y nos irá bien.
    Darte cuenta de que todo a tu alrededor no concuerda contigo, ya que has creado una vida que no es la tuya.
    Con tu permiso añado.
    Haz deporte, ordena tu vida y decirle a esa vocecita que te dice que no puedes » que te dén! »
    Desgraciadamente esperamos esa chispa de motivación para actuar, después nos lamentamos de no haber actuado antes cuando vienen resultados positivos.
    Acción -> Inspiración -> Motivación

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