2

Cómo cambiar creencias limitantes para beneficiar tu vida

¡Comparte y ayúdame!Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn2Email this to someone

Cómo cambiar creencias limitantes

La semana pasada escribí un artículo realmente interesante sobre nuestro sistema de creencias, ver cómo puede afectar en nuestro día a día si no sabemos adoptar correctamente nuestras nuevas experiencias (creencias limitantes).

Vimos algunos casos para intentar crear un sistema de creencias más fiable, ya que por el contrario, podría tener consecuencias negativas en nuestra vida (toma de decisiones erróneas, miedo, inseguridad, etc.)

En el artículo de hoy quiero hablar especialmente de estas creencias limitantes y algún consejo práctico para que poco a poco, nuestro modelo de realidad se amolde exactamente como queremos.

¿Qué son creencias limitantes?

Son aquellas que nos impiden conseguir algún objetivo (ya sea por inseguridad, miedo o incompatibilidad con lo que realmente queremos).

Imagina que siempre te ha gustado el arte.

Desde pequeñito has querido ser pintor o dedicarte a este mundo, ¿qué pasa?

Llegan tus padres y te dicen que esa profesión, en general, no tiene salida ninguna. Que o eres muy muy bueno, o tendrás que buscarte un trabajo de cualquier otra cosa.

Poco a poco, tus compañeros en el colegio te van diciendo lo mismo:

“Tío, no te vayas a meter por ahí. Piensa en todos aquellos que acaban la carrera y al final están trabajando en alguna cosa que no tiene nada que ver, y si es que tienen trabajo. Si realmente te gusta el arte, estudia una carrera que realmente te lleve a un buen trabajo y tenlo como hobby”

¿Qué acabará pasando?

Tú mismo vas a empezar a creer que no vales para ello, que no podrás obtener un futuro haciendo lo que realmente te gusta: dibujar.

Y esto es debido a una idea que te ha ido proporcionando tu alrededor, o más bien, una creencia limitante.

PD: Que conste que no tengo nada en contra de los que enseñan inglés, ni de los que estudian arte. Todo lo contrario (es un ejemplo que vi de pequeño y es una pena que ocurra eso).

¿Se pueden eliminar creencias limitantes?

Esa es la primera duda que se nos viene a la cabeza, ¿podemos cambiar nuestras creencias?

Sinceramente, podemos ver que nuestra mente no está preparada para sufrir un cambio de creencias, porque eso, significaría adaptarte a algo nuevo…

Nos encanta nuestra zona de confort, y si crees que tu vida va bien, ¿por qué cambiar?

Por eso, siempre acabamos creando excusas o autoconvenciéndonos de que llevamos la razón.

Te pongo un ejemplo:

Imagina que estás en una discusión sobre política con tu amigo. Ambos dais vuestras opiniones y argumentos. Intentas abrirte un poco, pero al final, siempre acabas repitiéndote en la cabeza lo mismo (es que esto tiene que ser así, nunca podría ser de este otro modo,etc).

Te acabas dando la razón tú solito porque solo ves los puntos que están a tu favor, ¿no es verdad?

Entonces… ¿Sería posible eliminar nuestras creencias limitantes?

La respuesta es claramente sí. Siempre hay que tener en mente que tus pensamientos no son verdades absolutas e inamovibles, si no un ejemplo de cómo tú crees que ves la realidad.

Cómo cambiar creencias limitantes

Este proceso de cambio, consiste es en sustituir una creencia por otra. Es decir, algo que creías antes, lo sustituyes por otra idea completamente nueva.

Si antes creías que correr 10 km seguidos era una misión imposible. Si consigues cambiar esa creencia pensarás que a base de esfuerzo y entrenamiento conseguirás cumplir tu objetivo.

¿Cómo se puede llegar a producir ese cambio?

1.- Identificar la creencia limitante

El primer paso para cambiar es darte cuenta de que tienes que cambiar, ¿lógico verdad?

¿Alguna vez has tenido en mente un objetivo y por algún motivo has dejado de perseguirlo?

Existen diferentes ejemplos de creencias limitantes que pueden afectar en nuestro día a día.

Aquí te dejo un pequeño vídeo que te ayudará a identificarlo correctamente.

Antes de seguir quiero que pienses la pregunta que te hice antes, que identifiques una creencia limitante que haya supuesto un freno en tu vida y lo comentes al final del post.

Luego podrás seguir leyendo, no me voy a ir 🙂

2.- Estar dispuesto al cambio

Aquí pueden ocurrir dos cosas:

La primera, no todo el mundo quiere cambiar.

Puedes darte cuenta de que existe una creencia limitante en tu vida, pero simplemente, quieres que todo siga igual.

El miedo al cambio, o simplemente, estar a gusto con tu situación actual hace que no muevas ni un solo dedo.

Imagina una persona que tiene miedo a volar en avión y por más que intentes convencerla no quiere dar ese paso.

Puede que llegue a los 70 años de edad y nunca se haya montado en un avión.

La segunda, es estar dispuesto al cambio.

Creer de verdad que es algo que te frena en la vida, salir de tu zona de confort e intentar vencerlo de una vez por todas.

cambiar creencias limitantes 2

3.- Encontrar una nueva opción

Como hemos observado, este cambio de creencias significa una sustitución de ideas, es decir, tu no borras tus pensamientos así porque sí.

Normalmente, el querer cambiar algo viene dado por un valor añadido o beneficio extra.

Imagina que eres fumador, si en algún momento decides dejar el tabaco, deberás sustituir las sensaciones obtenidas del hecho de fumar por otra acción que te produzca las mismas consecuencias positivas.

Pero… ¿cómo encontrar estas nuevas creencias? ¿De dónde vienen exactamente?

Las nuevas hipótesis que encontremos pueden originarse por:

  • Una experiencia propia. Como comenté en el anterior artículo, si te quemas con una cerilla, tu cerebro creará esa experiencia de dolor en una idea que te hará no volver a repetirlo. Por ende, no es necesario quemarte, o tocar fondo en tu vida personal para una predisposición de cambio.
  • Un consejo de alguien cercano a ti. De pequeño, si tu padre te decía que debías comer fruta para poder crecer sano, tu subconsciente rápidamente añadía esa hipótesis en tu sistema de creencias.
  • Haberlo oído en algún medio social, o darte cuenta por ti mismo. De repente, surge una nueva idea que cambia totalmente el paradigma en el que te encontrabas… ¿De verdad esto tiene por qué ser así? ¿No podría realizarse de otro modo?

4.- Cuestionar las fuentes

Una vez obtenida la nueva hipótesis, deberíamos cuestionarlas en función de la fuente que proviene.

Imagina que quieres comenzar una nueva dieta. No será lo mismo que te la envíe tu amigo por mail a que te la recete un nutricionista, ¿verdad?

Pues funciona así exactamente.

  • ¿Cuánto de veracidad tiene la fuente? ¿Tiene suficiente autoridad?
  • ¿Tiene gran probabilidad de equivocación? ¿De dónde viene esa información, algún estudio?
  • ¿Quién más lo afirma? ¿Es cierto porque todas esas personas lo crean?

Es una tontería lo que te voy a contar, pero para que veas la fuerza que esto tiene.

Hace poco me compré un nuevo móvil, y una amiga me dice:

“Ya sabes, tienes que cuidarlo. Intenta reservar bien la batería, cárgalo solo cuando se agote y hasta el 100%”

Entonces pensé… esto es algo que se lleva diciendo desde siempre, pero realmente, ¿es cierto?

Investigué y resulta que es todo lo contrario. Exceptuando la primera carga, las posteriores deben hacerse de forma intermitente (ya que hay que reducir el tiempo excesivo de carga debido al calentamiento de la batería).

¿Tú tampoco lo sabías?

5.- Validar la nueva hipótesis

En último lugar llega nuestra aceptación del nuevo pensamiento.

Esta etapa es cuando empiezas a aplicar esta nueva creencia y pueden ocurrir dos cosas:

  • Que todo salga bien. Entonces, entrarás en un pequeño bucle de hechos que confirmen tu creencia, e irá procuiendo un afianzamiento cada vez mayor.
  • Que salga mal. Este es el peor caso, y es que puedes volver al punto uno y seguir teniendo esa creencia limitante. Si ocurre esto, lo mejor que debes hacer es deducir el por qué no ha salido como querías. Una mala identificación de la causa puede hacer que vuelvas al inicio.

Te lo explico con un ejemplo. Imagina que tienes una creencia limitante acerca de: “No voy a encontrar trabajo porque actualmente el país está fatal”.

Si intento cambiar esta creencia y salto en busca de nuevas oportunidades, ¿qué pasaría si no encuentro nada durante los primeros meses?

¿Se reafirma la primera creencia? ¿O puede ser que no esté haciendo las cosas bien?

Conclusión

Sin ninguna duda, es bastante complicado cambiar creencias limitantes. Sobre todo las que se encuentran fuertemente arraigadas a nuestro cerebro.

Pero esto es algo que debemos hacer continuamente, ya que significa una evolución como persona, y que nos acerquemos cada vez más a nuestro modelo ideal de la realidad.

Algo que siempre me ha llamado la atención es el por qué a las personas les cambia por completo su vida tras haber tenido un accidente, o haber visto peligrar su vida.

Personas que han dejado una relación y no se recuperan hasta que tocan fondo de verdad.

Otras que lo pierden absolutamente todo y se recuperan más fuerte que nunca.

Aunque que ese click en tu cerebro es más fuerte que en cualquier otro caso… ¿realmente debemos esperar a que nos ocurra algo malo para poder cambiar?

Aquí te dejo un vídeo de W Mitchell, una persona que tras sufrir un accidente de moto y quemarse un 65% de su cuerpo consiguió recuperarse, para a los 4 años volver a tener un accidente casi mortal de avión que lo dejó paraplégico.

De nuevo, volvió a salir adelante y ha tenido más éxitos de los que muchos pueden desear.

“No es lo que te ocurre a ti en la vida lo que te define, es lo que haces al respecto”

Ahora quiero que reflexiones un poco, y pienses si alguna vez has tenido una creencia limitante que te haya impedido realizar algo que quieres.

¿Cuál ha sido la causa?

¿Ha sido fruto de tus pensamientos, o realmente era verdad?

Coméntalo aquí abajo 😉

¡Comparte y ayúdame!Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn2Email this to someone

Jesús Luque

Viajero empedernido. En diciembre de 2016 comencé mi andadura digital para conseguir una libertad que me permita vivir una vida a mi medida y poder viajar más. Mi objetivo es ayudarte a que tú consigas lo mismo. Si no sabes por dónde empezar, te regalo gratis mi ebook: “7 frases que cambiarán tu vida”

2 Comments

  1. Muchas Gracias Jesus es verdad, debemos reconocer lo que nos frena y cambiarlo total problema es lo que no tiene solución y lo único que no tiene solución es la muerte.
    Feliz vida

    • Gracias a ti por pasarte a comentar Sofía!

      El primer paso siempre es darse cuenta, a aprtir de ahí intentar buscar una solución que nos lleve hacia donde queremos llegar 🙂

      Un fuerte abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *