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El porqué tenemos tanto miedo al fracaso y 5 ideas para vencerlo

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como vencer el miedo al fracaso

Una de las últimas reflexiones que he tenido es sobre miedo al fracaso. Vivimos en una sociedad donde cualquier acto erróneo es crucificado, por eso he decidido escribirte algunas claves y motivos con los que puedas vencer y superar el miedo al fracaso de una vez por todas.

Lo peor es que es algo que veo especialmente en España.

En Estados Unidos la mentalidad es muy diferente y en este aspecto nos llevan años luz de ventaja.

El problema es que desde que somos pequeños nos enseñan “lo malo que es” cometer errores.

En casa, en la escuela, o incluso tus amigos. Siempre nos han castigado al mínimo fallo que realizábamos.

¿Cuál ha sido la consecuencia de todo esto?

Nos hemos convertido en personas temerosas, con miedo a actuar.

No somos capaces de dar un paso adelante si no estamos al 100% seguro.

Acabamos no realizando lo que queremos por diferentes miedos:

  • Al que dirán.- nos preocupa más lo que piensan los demás que lo que nosotros mismos hagamos. Tenemos miedo de sentir ese rechazo por parte de la sociedad.
  • A fracasar.- creemos que no somos capaces de realizar ese objetivo que nos hemos puesto.
  • Al que da igual.- al no ser valorados, pensamos que lo consigamos hacer o no, lo que nosotros hagamos no será de gran importancia.

Ahora quiero que imagines esta situación. Estoy completamente seguro de que te ha pasado.

Recuerda cuando estabas en clase y tu profesora preguntaba una cuestión sobre un ejercicio.

De repente, todo el mundo callaba, nadie sabía contestar.

El problema es que el 20% de la clase sabe la respuesta, incluído tú.

Sin embargo no estás del todo seguro… ¿te atreverías a resoponder?

En la mayoría de los casos es un no.

¿Por qué?

Por todo lo que he dicho antes. Tenemos miedo a quedar mal y preferimos no jugárnosla aunque creamos que sabemos la respuesta.

Sin embargo, si te paras a pensarlo…

¿Realmente importa si no la dices correctamente?

Es nuestra propia conciencia y psicología la que señala ese “fallo” como fracaso, como que hemos hecho algo mal y debemos ser castigados por ello.

Esa misma conciencia es la que se acuerda de que en un examen, si fallas, te quitan puntos.

De que si dices alguna tontería en la clase, o se ríen, o acabas quedando mal.

Porque si te equivocas, te castigan.

¿Qué es lo que ocurre con todo esto?

Llegamos a un momento en el que preferimos no actuar y no querer salir de nuestra zona de confort.

¿Quieres realmente tener miedo a fracasar en la vida?

El porqué no debes tener temor ni fobia al fracaso

Algo que nos dice la historia y que he aprendido del libro cómo fracasar en casi todo y aun así triunfar es que cuanto más fracases, mayor probabilidad de éxito tendrás.

Ya sea en el mundo laboral, escolar o incluso en una relación amorosa.

Si crees que eres el único que se equivoca, vas muy mal encaminado.

¿Sabías que a Steve Jobs salió de Apple, una empresa que él mismo había emprendido, por no conseguir los resultados esperados en su negocio?

Y que él mismo fue el que regresó 11 años después para hacer de lo que era una empresa en declive, la mayor compañía mundial de tecnología que existe hoy en día.

¿Cuál es la diferencia entonces?

Te dejo esta frase tan molona 😉

¿Sabes que contestó Thomas Edison cuando un periodista le preguntó irónicamente sobre qué opinaba acerca de los casi mil intentos fallidos que llevaba para conseguir hacer funcionar la bombilla?

“No fracasé, solo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla”

Entonces, ¿Por qué tenemos tanto temor al fracaso?

Es algo que no consigo entender del todo bien, por lo que te voy a proponer 5 consejos que puedes empezar a asimilar para que te quites esa idea de la cabeza y no tengas miedo a equivocarte.

5 consejos para vencer el miedo al fracaso

Todo pasa por alguna razón

La suerte desempeña un papel muy importante en nuestras vidas, más del que creemos.

Nos enfrentaremos a situaciones que poco o nada podremos hacer para cambiar su rumbo.

Imagina que haces una fiesta al aire libre. Todo lo preparas genial y consigues a una cantidad increíble de invitados.

El mismo día de la fiesta cae una tormenta horrible y tienes que suspenderla.

¿Será tu culpa? En parte sí, por no haberlo prevenido o haber tenido alguna opción más para contraponer la lluvia.

Pero por otra parte, tú no podrías haber hecho que no lloviese.

¿Qué te quiero decir con esto?

Aprendí de Stephen Covey que de nada servirá preocuparte o perder el tiempo en cosas que se encuentran fuera de tu círculo de influencia.

Lo único que conseguirán es originarte quebraderos de cabeza, sentimientos de culpa y aun así, no podrás solucionar nada.

Por lo tanto, céntrate en los problemas que son accionables (que tú puedes formar parte y solucionarlo). Olvídate de todo lo demás, simplemente, asúmelo.

No existe el fracaso, simplemente, son consecuencias de nuestras acciones

Centrándonos ahora en las situaciones que están dentro de nuestro círculo de influencia lo que debemos tener claro es que si tú realizas una acción A, llevará a un resultado B (en realidad, tienes una probabilidad de que ocurra B).

Aquí entraría el factor suerte que mencionamos anteriormente, pero para este caso, podemos despreciarlo.

Vamos a quedarnos con que si tu realizas una tarea A, obtienes B.

  • Si pones a hervir un huevo durante 10 minutos, obtendrás un huevo duro.
  • Si juntas huevo con aceite, obtendrás mayonesa.
  • Si pones una lavadora con ropa sucia, obtendrás ropa limpia.

Lo vemos en esta foto (si haces A, tienes B).

miedo al fracaso universitario

¿Fácil, no?

Por lo que si el resultado que obtenemos no nos gusta, o no es lo que esperábamos, solo habrá que cambiar esa acción A para obtener un nuevo resultado.

Imagina que:

  • Metes la ropa sucia en el lavavajillas, lo echas a andar y ¿qué es lo que tienes? La verdad es que no lo sé, pero ropa limpia seguro que no.
  • Metes la ropa sucia en la lavadora, pero te equivocas de programa y pulsas centrifugado solo, sin lavado (además, no echas detergente ni suavizante). ¿cuál es el resultado? Aparecerá la ropa mal y arrugada, pero no se habrá limpiado.

¿Qué te quiero contar con todo esto?

Que realmente no existe el fracaso. La mayoría de situaciones que nos ocurre en la vida son desenlaces de nuestras propias acciones.

Si hay un resultado que no nos gusta, no es que seas un fracasado, simplemente, cambia la acción A.

Si te encuentras que la ropa no está limpia, quizá es que no pusiste bien el programa, o que no has echado la cantidad necesaria de detergente o suavizante.

De ahí la frase tan conocida de Albert Einstein:

“Si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo.”

Asume la responsabilidad

En general, esta va acompañada del segundo consejo.

Tú eres el único responsable de tus acciones y si crees que lo estás haciendo bien, lo único que debes hacer es iterar sobre el sistema para intentar tener suerte.

Si en cambio no está bien, como ocurre en la mayoría de los casos, tú eres el principal responsable.

Es decir; has obtenido un B que no esperabas porque has realizado un A incorrecto.

Por lo tanto, tú mismo puedes cambiar el rumbo realizando otro tipo de acciones.

Darte cuenta del poder que tienes en tus manos será un gran paso para superar el miedo al fracaso.

Por eso te decía que cuantas más veces fracases, más probabilidades tendrás, porque sabrás qué acciones no hay que hacer para obtener el resultado deseado 🙂

A veces es cuestión de ese punto de proactividad. No nos damos cuenta de que no tenemos una sola bala.

Tenemos infinitas, y solo hay que seguir disparando hasta dar en el blanco.

Podrás moverte, probar y volver a probar hasta conseguir el resultado que deseas.

Las cosas no cambian, cambiamos nosotros” Henry David Thoreau

Cambia tu actitud

Si eres negativo, inconscientemente, tus acciones acabarán orientándote hacia ese resultado que piensas.

Desde el inicio habrás perdido una gran parte de probabilidad de que salga bien.

En cambio, si eres optimista y vas convencido de que lo vas a lograr, ocurre todo lo contrario, empiezas con una alta probabilidad de conseguirlo.

Sal a ganar. A comerte el mundo, ya veremos después qué es lo que pasa.

Para los grandes cambios donde tenemos el miedo a perderlo todo siempre recomiendo preguntarte…

¿Qué es lo peor que te podría pasar?

Muchas veces, nuestros miedos son producto de nuestra imaginación, y nuestra mente se pone en el caso de que ocurra la mayor tragedia posible.

La cual en la mayoría de las ocasiones, no ocurre.

Si es una decisión muy importante, coge un papel y un boli.

Anota una lista con todo lo peor que podría pasarte, analízala con detalle y siendo objetivo.

Esto fue lo que hice personalmente para combatir el miedo antes de crear este blog: ¿creías que no tenía miedo?

Sin embargo, me di cuenta de que el impacto de las situaciones que podrían ocurrir si sale mal, no tenía nada que ver con las situaciones de que salga bien.

Por ejemplo:

  • Que nadie me lea y mi esfuerzo no se vea recompensado.
  • No conseguir ninguno de los objetivos que me habría propuesto.
  • Perder el tiempo y la mínima inversión de dinero que había requerido.
  • Hacer el ridículo y quedar mal ante todo el mundo.

Como ves, ansiedad e inseguridad por no saber qué será de mi proyecto.

Una vez que terminé, pensé en las cosas positivas que podrían ocurrir:

  • Aportar valor a este mundo y tener en mi mano la posibilidad de cambiarle la vida a alguien.
  • Disfrutar del proceso y conocer a personas que tengan los mismos valores que yo y poder compartir experiencias.
  • Obtener compensación económica por todo el valor que puedo aportar y que me encanta hacer.
  • Tener libertad tanto económica como geográfica si alguno de mis proyectos saliese bien.

Cuando me puse a pensar… no tenía color, medio la motivación necesaria para comenzar y persistir.

Me di cuenta de que el principal problema para que las cosas no salgan bien eres tú mismo.

Tus creencias y limitaciones.

Aprende de cada “fracaso”.

Si quiero que te quedes con una lección de este post es esta última.

Cada fracaso es un nuevo aprendizaje.

Cuantos más fracasos tengas, mayor será tu aprendizaje y tu probabilidad de éxito, nunca lo olvides.

“Un experto es aquel que ha cometido todos los errores que se pueden hacer dentro de un pequeño campo”. Niels Bohr, físico danés.

Lo único que me queda decirte es que actúes, que si llevas tiempo queriendo hacer algo, lo hagas.

No sirve de nada pensar en que algún día lo harás, ya has visto que no debes tenerle miedo a nada, y menos al fracaso.

¿No merece la pena intentarlo?

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¿Alguna vez has querido hacer algo y te has paralizado por el miedo? ¿Qué es lo que hiciste para vencerlo o por qué no actuaste?

¡Quiero conocer tu experiencia!

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Jesús Luque

Viajero empedernido. En diciembre de 2016 comencé este blog con el objetivo de contarte todas mi experiencias y recursos para ayudarte a descubrir qué hacer con tu vida y encontrar un plan B. Puedes empezar obteniendo gratis mi ebook: "7 frases que cambiarán tu vida"

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